El 2025 quedará en la memoria como el año en que el deporte guatemalteco dio un salto histórico. Fue una temporada marcada por grandes actuaciones, podios, emociones y un nivel competitivo que reafirmó que Guate sigue creciendo deportivamente.
En cada escenario, desde Chengdú hasta Asunción, desde la capital guatemalteca hasta Ayacucho-Lima, los atletas defendieron los colores de la bandera nacional con una mezcla de disciplina, coraje y excelencia que hizo vibrar a todo el país.
Pero si algo definió este año fue la capacidad de Guate de romper récords que parecían inalcanzables y escribir nuevas páginas doradas en su historia deportiva. En los Juegos Centroamericanos, celebrados en casa, la delegación nacional conquistó 463 medallas, una cifra jamás vista y que dejó atrás el registro de 362 preseas logrado en el 2001.
Fue una demostración de dominio regional, impulsado por figuras como Erick Gordillo, de natación; Alejandra Higueros, de taekwondo; Lucía Cordero, de tenis de mesa; y Jaycko Bourdet, de gimnasia, quienes encendieron las gradas en cada una de las 12 sedes repartidas por el país.
Con la presencia de más de 3,000 atletas, Guate vivió un momento irrepetible, después de volver a darle vida a una fiesta regional donde se fomentó de principio a fin los valores olímpicos del respeto, amistad y excelencia. Las justas se disputaron del 18 al 30 de octubre.
Guate compitió con 686 atletas en 40 deportes y 54 disciplinas, e hizo historia al coronarse con 463 medallas: 198 de oro, 153 de plata y 112 de bronce. Fue un récord sin precedentes que reafirmó al país como el gigante deportivo de Centroamérica.
Momento de historia
La fiesta no terminó ahí. Apenas semanas después, en los Juegos Bolivarianos Ayacucho-Lima, Guate volvió a superar su propio récord al sumar 89 medallas, distribuidas en 30 oro, 26 de plata y 33 de bronce, alcanzado el sexto lugar del medallero general.
Esta fue la mejor actuación del país en sus cinco participaciones, dejando atrás el récord de Santa Marta 2017. Atletas como Ingrid Vela, de tiro; Sofía Cabrera y Andrés Fernández, de pentatlón; y el equipo de bádminton se encargaron de convertir este cierre de año en una gran celebración.
Estos dos éxitos en el medallero fueron la cúspide de un 2025 que tuvo un calendario exigente y memorable. La temporada comenzó con los Juegos Mundiales de Chengdú, donde Guate volvió a subir al podio con tres medallas que confirmaron la calidad internacional de sus atletas: la plata de José Santiago en kickboxing, y los bronces de Dalia Soberanis, en patinaje; y Ana Gabriela Martínez, en ráquetbol.
Apenas días después, la delegación juvenil nacional brilló en la segunda edición de los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025 y regresó al país con 14 preseas (7 de oro, 2 de plata y 5 de bronce) y la posición 11 en el medallero general, dejando en evidencia su buen nivel en América.
Reconocimiento
La buena temporada no solo se mide en el número de medallas, sino en el esfuerzo y entrega detrás de cada una. Los atletas demostraron que Guate es grande en el alto nivel, que el esfuerzo y la preparación constante generan buenos resultados.
En cada podio, abrazo, marca personal, récord centroamericano y continental se reflejó el espíritu de una Guatemala que siempre ha creído en el talento y que ahora mira hacia el futuro con la vista puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Guate dejó más que demostrado en el 2025 que tiene una generación de atletas capaces de transformar desafíos en medallas y con los resultados logrados el deporte demostró su buen nivel y la motivación para los restos del 2026.