El inicio del año trajo consigo una escena que recuerda la importancia de convivir con respeto con la naturaleza. Doce animales silvestres fueron liberados y regresaron a su entorno natural, luego de haber pasado por un proceso de recuperación tras distintos incidentes que pusieron en riesgo su vida.
Entre los ejemplares liberados se encontraban siete mapaches, dos tacuazines, un zorro y dos serpientes, especies que cumplen funciones esenciales dentro de los ecosistemas, desde el control de plagas hasta la regeneración natural de los bosques.

Cada uno de estos animales fue rescatado en contextos donde no pertenecían, atendido por especialistas y cuidado hasta alcanzar una condición óptima que permitiera su retorno seguro al medio silvestre. Su liberación no solo representa una segunda oportunidad para ellos, sino también un recordatorio del impacto que tienen las acciones humanas sobre la fauna.

Respetar a los animales silvestres implica comprender que su lugar no es el cautiverio ni los entornos urbanos. Su bienestar y el equilibrio de la naturaleza dependen de que puedan vivir libres, cumpliendo el rol que les corresponde en su hábitat natural.