Durante una jornada de servicio, un agente de la Policía Nacional Civil fue acompañado por un gesto poco común pero profundamente significativo. Su madre llegó hasta el lugar donde se encontraba para orar y ungir con aceite la motocicleta que él utiliza a diario en su labor.
La escena, registrada en video, se difundió en redes sociales y generó reacciones por lo que representa: el respaldo familiar a quienes cumplen funciones de seguridad en un momento complejo para la institución y para el país.
El acto refleja la preocupación constante de las familias de los agentes, así como la forma en que muchas personas expresan apoyo desde la fe, sin protagonismo y desde lo cotidiano.

En medio de jornadas exigentes y un clima social tenso, el gesto de una madre recordó que detrás de cada patrulla y cada uniforme hay personas que esperan un regreso seguro a casa.