Previo a las fiestas titulares de Santa Lucía La Reforma, en Totonicapán, las cofradías se reúnen para cumplir con una de las costumbres más significativas y profundas del municipio: la lavada de las vestimentas de los santos que son venerados en cada cofradía.
Hombres y mujeres participan activamente en este ritual, lavando con cuidado y respeto la ropa que cubre a las imágenes sagradas. No se trata únicamente de una labor práctica, sino de un acto simbólico que representa la purificación, la renovación espiritual y la preparación del corazón y de la comunidad para recibir las fiestas en un ambiente de limpieza y armonía.
Esta costumbre, transmitida de generación en generación, encierra un significado profundo: dejar atrás todo lo negativo y dar paso a un tiempo de celebración, fe y convivencia. Cada prenda lavada es un gesto de respeto hacia la tradición y una forma de mantener viva la identidad cultural del pueblo.

La lavada de vestimentas no solo prepara a los santos para las festividades, sino que fortalece los lazos comunitarios y reafirma una práctica ancestral que distingue a Santa Lucía La Reforma como un municipio donde la fe, la memoria y la tradición siguen caminando juntas.