La Gran Plaza de Yax Mutul fue escenario de un acto que va más allá de una coronación. Melissa Dulce Teresa Sales Pérez, representante de la Tierra del Copal, San Ildefonso Ixtahuacán, Huehuetenango, fue investida como Doncella del Oxlajuj Baktun, en una ceremonia cargada de simbolismo, rigor cultural y sentido histórico.
El evento reunió a comunidades, autoridades y portadores de tradición en un espacio donde el tiempo adquiere otra lectura. La investidura no responde a una lógica estética ni a un certamen convencional; es un reconocimiento a la formación, la identidad y el compromiso con la memoria viva de los pueblos de Guate.
Desde Huehuetenango hasta el corazón de Yax Mutul, en Petén, la presencia de Melissa Sales Pérez representa la continuidad de una herencia que se transmite con responsabilidad y conocimiento. La figura de la Doncella del Oxlajuj Baktun encarna una visión de país que entiende su pasado para ordenar su presente y proyectar su futuro, sin discursos vacíos ni apropiaciones superficiales.
En un contexto donde la cultura suele reducirse a espectáculo, ceremonias como esta recuerdan que la identidad se honra con actos bien hechos, con respeto y con coherencia. Lo ocurrido hoy en la Gran Plaza no fue una puesta en escena: fue una afirmación clara de quiénes somos y de cómo Guate sigue contando su historia con dignidad.

Así, Buenas Noticias GT comparte un hecho que confirma que la cultura, cuando se asume con seriedad, sigue siendo un punto de encuentro y una brújula colectiva para el país.