Una trayectoria dedicada a la educación, las letras y literatura. Fotografías: Olfra Rosales.
La noche del eclipse lunar que sorprendió a San Pedro La Laguna, Sololá, quedó también guardada en versos. La poeta sampedrana Olga Francisca Pérez Rosales, conocida artísticamente como Olfra Rosales, escribió un poema inspirado en la experiencia que vivió la comunidad el jueves 27 de agosto.
Durante el fenómeno astronómico, vecinos de San Pedro La Laguna salieron a balcones, terrazas y calles para observar el cielo y retomar una práctica transmitida por generaciones: hacer sonar ollas, azadones y otros objetos metálicos.
Para Rosales, este sonido tiene un significado que va mucho más allá del ruido. Dentro de la memoria de los tz’utujiles, se entendía como una forma de comunicarse con la Luna, pedirle que no se fuera y que continuara acompañando la vida de la comunidad.
Esa experiencia colectiva fue el punto de partida para su nueva creación literaria. El poema busca conservar lo que San Pedro sintió y vivió durante aquella noche: una comunidad reunida bajo el mismo cielo, observando cómo la Luna cambiaba mientras los sonidos surgían desde distintos puntos del municipio.
La autora también plantea en su obra una reflexión sobre la relación entre las personas y la naturaleza. El eclipse se convierte en una oportunidad para recordar la importancia de cuidar elementos esenciales como el agua, los animales y el entorno que sostiene la vida.
Este es su poema:

Una sampedrana dedicada a la poesía
Olga Francisca Pérez Rosales es gestora cultural, profesora de educación y directora infantil del Festival Internacional de Poesía y las Artes Atitlán (FIPATI). Su principal rama artística es la poesía, aunque también desarrolla trabajo relacionado con la narrativa infantil.
Su trayectoria literaria incluye participaciones en publicaciones como “¡Viva Guatemala!”, Libro pedagógico e infantil del B.I; “Chapines sin Tanto Cuento II: El regreso de los cuenteros”; “Chapines sin Tanto Cuento III: Ya no hay nada más que contar”, y la “Antología Literaria 25 años” de la Universidad del Valle, Campus Altiplano.
También ha participado en encuentros e intercambios poéticos, llevando desde San Pedro La Laguna una propuesta literaria vinculada con la cultura, la educación y las experiencias de su comunidad.

Ahora, a través de este nuevo poema, Rosales convierte una noche que muchos sampedranos observaron desde sus casas y calles en una pieza de memoria escrita.
Una manera de que aquella Luna, aquellos sonidos y aquella noche permanezcan también en la palabra.