Salir de su tierra siendo apenas un niño no fue impedimento para que Oswaldo Martín Pérez mantuviera vivo el legado de sus antepasados. Originario de Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, hoy destaca como ingeniero de construcción en California, Estados Unidos, participando en proyectos de gran escala y convirtiéndose en un ejemplo de perseverancia para las nuevas generaciones.
Aunque su vida profesional se desarrolla lejos de Guate, Oswaldo nunca ha dejado atrás la identidad que heredó de su familia. Creció hablando el idioma mam, uno de los más representativos de la región de los Cuchumatanes, y continúa utilizándolo como parte fundamental de su vida cotidiana.

Su historia refleja cómo muchos guatemaltecos han logrado abrirse camino en el extranjero sin renunciar a sus raíces. Desde California, donde existe una importante comunidad maya mam proveniente de Huehuetenango, Oswaldo promueve el orgullo por la cultura de sus ancestros y procura transmitir ese legado a sus hijos.
El ingeniero considera que conservar el idioma y las tradiciones es una forma de honrar el esfuerzo de sus abuelos y de fortalecer la identidad de las nuevas generaciones que han nacido fuera de Guate. Por ello, comparte con sus hijos las enseñanzas culturales y lingüísticas que marcaron su infancia en Todos Santos Cuchumatán.
La historia de Oswaldo demuestra que el éxito profesional y el arraigo cultural pueden caminar de la mano. Su trayectoria inspira a otros jóvenes guatemaltecos a perseguir sus sueños sin olvidar quiénes son ni de dónde vienen.
Desde las montañas de los Cuchumatanes hasta los grandes proyectos de infraestructura en Estados Unidos, este ingeniero maya sigue construyendo mucho más que obras: también ayuda a preservar una herencia cultural que continúa trascendiendo fronteras.
